Associació Catalana d’Optometria i Teràpia Visual

Dimecres, 26 Setembre 2018 18:20

Reportatge sobre Salut Visual

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Un reportatge ple d'intenció sensibilitzadora que mostra la necessitat d'adquirir uns bons hàbits per preservar la nostra Salut Visual.

La Montse Merino, estudiant de Periodisme, ens va comentar un bon dia que estava preparant un reportatge sobre la Miopia i la Higiene Visual, i ens va demanar si des de l'ACOTV la podríem ajudar per aclarir alguns aspectes amb relació a l'optometria.

Ens va semblar una proposta molt interessant que algú volgués visualitzar la importància d'una bona salut visual, com interessant és el resultat del seu treball que amb un estil proper i senzill ens transporta a situacions quotidianes que reflecteixen la necessitat de disposar des d'edats primerenques d'uns bons hàbits d'higiene visual.

Esperem que us agradi tant com a nosaltres el seu escrit, bona lectura!

El mal uso de nuestras funciones oculares y los malos hábitos de la vida urbana afectan directamente a nuestra salud visual

 Un zumo de naranja recién exprimido para desayunar. Cada mañana y durante muchos años. Siempre a la misma hora. Ese es uno de los buenos hábitos de Rafa, uno de los pocos buenos hábitos de Rafa. Los ácidos cítricos son ricos en Vitamina C y carotenoides y, aunque Rafa no lo sabe, ese vaso diario le ayuda a mantener sanos sus vasos oculares, a estimular su agudeza visual y a ralentizar la progresión de la miopía que caracteriza a sus ojos.

Montse Merino                                          Viernes, 8 de junio de 2018

 

Él forma parte del colectivo de afectados por la llamada “epidemia mundial” de la miopía. Colectivo que sobrepasa los 2.000 millones de integrantes, y epidemia porque, según un informe del Holden Vision Institute Brien, la mitad de la población mundial será miope en 2050. Son cifras que han puesto en alerta a los países más desarrollados, donde recae el mayor aumento de miopes en los últimos años y donde seguirá recayendo. En China o Singapur, por ejemplo, más del 80% de la población es miope. La preocupación està muy presente en los Congresos de Ópticos y Optometristas de todo el planeta. Según catedráticos de la Sociedad Española de la miopía, la miopía grave está entre las tres primeras causas de ceguera permanente en el mundo.

Después de desayunar, Rafa se va a trabajar. Coge el coche y ahí empieza a enfocar la vista. La miopía de Rafa es lo que se llama “miopía simple”, un tipo de disfunción visual menor, que no puede considerarse enfermedad porque no supera las 6 dioptrías. De hecho, tiene 0’75 dioptrías en cada ojo. Su grado de miopía es muy leve, pero es miope, y como tal tiene unas gafas graduadas que debería usar en muchas más ocasiones de las que lo hace. Cuando conduce, por ejemplo, y mira a lo lejos, no estaría de más poder hacerlo con sus gafas. Pero se las ha dejado en casa. Es la costumbre. La mala costumbre. No usar las gafas es uno de los malos hábitos de Rafa, uno de los muchos malos hábitos de Rafa. Y no hablamos de tabaco o alcohol, hablamos de malos hábitos de higiene visual.

—Rafa, ¿sabes qué es la higiene visual?

—Mmm… ¿Lavarse bien los ojos?

Como la gran mayoría de la sociedad, miope o no, desconoce su significado. La higiene visual es una serie de hábitos que deberían explicarnos, así como lo hacen con la higiene íntima. O la bucal. Nadie puede hacer bien algo que no le han enseñado a hacer bien.

La Asociación Catalana de Optometría y Terapia Visual (ACOTV) define la higiene visual como un conjunto de normas o técnicas que se deben seguir para mejorar el bienestar visual de las personas. Tiene que ver con la postura, con la iluminación, con la utilización de las compensaciones ópticas adecuadas a la distancia a la que se esté mirando y que es una parte básica de la terapia visual. 

Paula Pintor, optometrista y presidenta de la ACOTV, cree que la divulgación de este concepto es una actividad necesaria en las sociedades urbanas. Sin higiene visual, no hay prevención de la miopía, y sin prevención de la miopía, habrá una población mundial miope, con mucho riesgo de quedarse ciega. Según la especialista, a los Departamentos de Salud de los países les corre mucha prisa indagar en las causas y en las soluciones de la miopía. La razón es sencilla: la esperanza de vida no deja de crecer, la miopía se manifiesta cada vez en edades más tempranas, y esta combinación da como resultado una hipotética y probable futura sociedad de edad avanzada con miopías graves (llamadas “miopías magnas”) y altas posibilidades de quedarse ciega. Esta hipotética situación, además, supondría un gran gasto a la salud pública. 

Rafa es analista de control de calidad. Lleva una bata blanca y utiliza guantes para tratar ácidos corrosivos. Tiene el aspecto de un científico, pero sin las míticas gafas. Trabaja mirando de cerca: manipula buretas de 2 milímetros, enrasa probetas y calcula el tiempo que las disoluciones tardan en recorrer angostos tubos de vidrio. Para hacerlo, acerca sus ojos a los objetos con los que se codea, enfoca la vista y estresa, diariamente, a su sistema visual. Y cuando llega la hora de descansar, coge su móvil y se expone a una pantalla. Con el teléfono delante, sus ojos no descansan. 

El trabajo de cerca está entre esas causas de la aparición prematura de la miopía que se están investigando. La exposición a las pantallas de los ordenadores, móviles y tabletas y el tiempo que los niños invierten delante de los libros son actividades que repercuten directamente en la salud de los ojos. Y por si fuera poco, ya que la sociedad avanza y con ella la dependencia a la tecnología de las pantallas, la manera en la que nos sentamos, iluminamos el escritorio, la inclinación de la pantalla –incluso la de la mesa- o si usamos bombillas de luz azul en lugar de luz de espectro total, también influyen en nuestras funciones visuales. Esto se encarga de estudiarlo la ergonomía, que, según la Asociación Internacional de Ergonomía, es el conjunto de conocimientos científicos aplicados para que el trabajo, los sistemas, productos y ambientes se adapten a las capacidades y limitaciones físicas y mentales de la persona. Entre ellas las visuales. Es una ciencia que se propone que las personas y la tecnología funcionen en armonía y permite evitar o reducir las lesiones y enfermedades vinculadas al uso de la tecnología y de entornos artificiales. Y es aquí, dentro de la ergonomía, que encontramos las normas de higiene visual que todos deberían aplicar a sus rutinas: los miopes como Rafa, los que tienen más de seis dioptrías y los que ni siquiera tienen problemas de visión. 

Lleva varias horas trabajando sin salir a la calle y sin mirar a lo lejos por una ventana. El estrés visual de Rafa va en aumento, aunque él no es consciente de ello y después de trabajar con instrumentos que requerían concentración focal de sus retinas, le toca rellenar informes. Primero, y sin vigilar en qué lado sitúa la luz que ilumina el papel, se apoya con todo su brazo en la mesa, torcido, acerca la cabeza a esta, y escribe así, medio reclinado. Sus pupilas están a tan solo 5 centímetros de lo que está escribiendo. Sigue trabajando de cerca sin descansar, con una mala postura y sin las bombillas adecuadas. Y de nuevo, desconoce que todos sus movimientos son malos hábitos para su visión.  

El Departamento de Salud está trabajando para que los ciudadanos conozcan qué pueden hacer para prevenir la miopía o, por lo menos, para ralentizar su progreso y evitar miopes con siete u ocho dioptrías. Para ello, ha producido un vídeo y tiene intenciones de difundirlo por las redes sociales, e incluso se plantea la posibilidad de emitirlo en televisión.

En el descanso, Rafa no ha visto ese video, ni ha leído el decálogo de la higiene visual de Jiménez. Por eso, en lugar de descansar la vista, coge su libro de poesía y sigue estresando a sus ojos. Por si no hubiesen tenido suficiente con conducir, trabajar en el laboratorio, concentrarse en leer los mensajes en la pantalla del teléfono, decide que en su rato libre leerá en papel. Él, ajeno a la situación actual de la miopía, cree que con tan pocas dioptrías no importan sus malos hábitos. No le presta demasiada atención. Y por eso no lleva gafas. O se las deja en casa. Y por eso lleva tantas horas forzando la vista. O trabajando.

Pintor le diría que, aunque será progresivo, sus funciones visuales se deteriorarán si no intercambia sus malos hábitos en nuevos. “La dioptría del principio es una adaptación que hace nuestro cuerpo. Es como si nos dijera que como siempre estamos utilizando la visión cercana, nos hará una lupa –que es la miopía- y así veremos mucho más nítido de cerca. Y como la vista de lejos apenas la utilizamos, no nos la cuida y vemos borroso.” Así explica la presidenta de la ACOTV/la doctora Pintor lo que le ocurre a pacientes como Rafa. El desuso del enfoque lejano hace creer a nuestro organismo que no es necesario y que no debe malgastar energía en cuidarlo. 

Son las 8 de la tarde. El sol se está poniendo y en breve oscurecerá. Rafa está conduciendo y se dirige hacia el campo de fútbol de Viladecavalls. A las 9 tiene entreno. Es deportista. Ese es uno de los pocos buenos hábitos de Rafa. Jugar a fútbol. Aunque, es portero. Y se pasa los partidos enfocando de lejos. Concentrado en el movimiento de un balón. Anticipándose a las jugadas que puedan resultar peligrosas, mirando desde su portería hasta la del rival. Su mirada recorre unos 90 metros cada vez que levanta la cabeza. En pocos segundos sus ojos enfocan, se esfuerza y se vuelven a estresar. En cuestión de milésimas de segundos la pelota puede estar a un metro de sus manos y su sistema ocular está entrenado para afrontarlo. Para que pueda seguir manteniendo sus destrezas visuales, le conviene trabajar la higiene visual.

Los días de Rafa son largos. Después de entrenar siempre vuelve a casa conduciendo, de nuevo. Y parece que no tiene bastante. Él llega, cena, se tumba en su cama boca arriba y se pone a ver la televisión “un rato”. Por si eso fuese poco, lo hace completamente a oscuras. Sus pupilas han de dilatarse al máximo en esa habitación. Sin olvidar que ya llevan todo el día trabajando. Conjuntamente con sus retinas y los mecanismos que enfocan las distintas distancias. Está cansado, ya es más de medianoche. Aun así, coge el móvil y le dedica un rato. A 3 centímetros de sus ojos. Al cabo de “otro rato”, decide dormir. Pero le costará, sus ojos aún están activos, pero agotados.

HECES DE COCODRILO

El buen hábito del deporte y el de su zumo de naranja por la mañana no le compensarán todos los malos hábitos que tiene durante su día. Con un reportaje, un vídeo dinámico y unas cuantas pautas quizá corrija sus rutinas. Siendo el protagonista de un reportaje, lleno de intención sensibilizadora, quizá siga corrigiendo sus rutinas. Y a diferencia del Antiguo Egipcio, en nuestra sociedad, las heces de cocodrilo son difíciles de conseguir. Allí y entonces, estas eran substancias que prevenían disfunciones visuales. Rafa tendrá que conformarse con sentarse bien, beber cítricos y tomar el sol, que visto así, no parece un mal plan. Ahora solo tiene que tener tiempo y ganas para hacerlo.

 

Text de la periodista Montse Merino

 

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